Megadeth: Megadeth

 

Locky Pérez

Sin duda el acontecimiento de 2026 en la escena del metal es la publicación del que será último álbum de estudio de Megadeth, anunciado previamente por su líder indiscutible Dave Mustaine el pasado 2025.


El lanzamiento del álbum se programó para el 23 de enero, una fecha clave que pasará a los anales de la historia del metal.

De manera que, tras algo más de 40 años de su debut de 1985 Killing Is My Business... And Musiness Is Good!, Mustaine “cierra la persiana” de la extensa discografía de Megadeth con el álbum número 17, titulado simplemente como el propio grupo y con una portada bastante simple, pero que sugiere el inevitable final de trayecto, protagonizada por la mascota de la banda Vic Rattlehead consumiéndose por el fuego.

Cuatro décadas de acción han dado para mucho y más si tenemos en cuenta que el alma mater de Megadeth ha sido un tipo tan polémico como Dave Mustaine. Cambios continuos de formación, demonios personales y problemas de salud han jalonado una trayectoria con diversas incidencias ajenas a la música, así como un conjunto de álbumes donde ha prevalecido la calidad aunque también con alguna obra más que discutibles y, para colmo, con la sombra de Metallica y las odiosas comparaciones siempre acechando

Una trayectoria complicada que ha contado con una formación inestable en la que sólo ha llegado al punto final el propio Dave Mustaine como miembro original. Sin duda, la ausencia de Dave Ellefson es el dato triste puesto que fue el escudero de Mustaine en la mejor época de la banda. Una pena que después de olvidar las diferencias que propiciaron la salida del bajista su retorno se complicase después de unos años por los motivos que todo seguidor de Megadeth sabe.

Centrándonos en el contenido del álbum, no por tratarse del último se ha de ser condescendiente. Tengo claro que no supera a su predecesor, The Sick, The Dying... And The Dead!, ni tampoco está entre los cinco mejores de la discografía de Megadeth, aunque se acerca mucho, resultando un digno epílogo.

También hay que dejar constancia de que la voz de Mustaine sorprende por haber mejorado con respecto a trabajos anteriores, no sé si con la ayuda de la tecnología, pero en su despedida ha conseguido superarse.

El inicio, con “Tipping Point” no podía ser más espectacular y reivindicativo. Se trata de una pieza cautivadora con todos los elementos que han hecho grande a Megadeth... Punteo inicial, potente entrada de batería, afilado solo de guitarra, riff erosivo “marca de la casa” y un desarrollo general que encaja con el espíritu del pasado, además de estar dotado de un magnífico sonido que pone en primer plano la espléndida producción de Chris Rakestraw junto al propio Mustaine, con mezclas de Matt Hyde y masterización de Ted Jensen.

“I Don’t Care”, expone la importancia que muchas veces ha tenido el bajo en la trayectoria de la banda estadounidense, contundentemente acompañado por la batería y una labor guitarrera que mantiene al álbum a un excelente nivel.

El espejo del pasado se refleja con toda claridad en la tercera entrega: “Hey, God?!” una composición en la que aminoran la velocidad y cuya cadencia rítmica, así como la vocalización de Dave, recuerdan a la etapa de Countdown To Extinction y más concretamente al tema “Symphony Of Destruction”.

Los decibelios thrash vuelven a asumir el protagonismo en la encolerizada “Let There Be Shred”, con una sección rítmica donde la presencia del bajo y la batería se hace notar mientras las guitarras se abalanzan con fraseos arrebatadores, requiebros solistas y riffs irrebatibles

Después de cuatro canciones categóricas, el álbum entra en la dinámica de sus álbumes menos convincentes con “Puppet Parade” y “Another Bad Day”, en las que domina la melodía y las estructuras son previsibles, y a las que se suma más adelante “I Am War”. En esas composiciones el álbum, según mi particular opinión, resulta convencional y menos atractivo.

Por suerte con “Made To Kill” el enfoque vuelve a reencontrarnos con los Megadeth más virulentos con un riff erosivo, un enorme Dirk Verbeuren tras la batería además del talento de Teemu Mäntysaari con la guitarra aportando solos cortos pero afilados como complemento al continuo “riffear” de Mustaine. La continuación con la oscura y de ritmo marcado “Obey The Call”, aparenta un regreso a la calma, pero a medida que avanza, la pieza va adquiriendo energía hasta que se desboca con una recta final trepidante con guitarras y batería a pleno rendimiento.

“The Last Note”, la última pieza (bonus track aparte) es una especie de testamento definitivo donde predomina el ritmo sin sobresaltos, con solos comedidos y en la que se incluyen partes vocales narradas y final acústico.

Y en cuanto a “Ride the Lightning”, supongo que se trata de una reivindicación por parte de Mustaine de recordar que también fue parte de Metallica. Un ejercicio de nostalgia con escasas variaciones, pero que suena muy potente.

Una despedida que viene a ser un compendio de la carrera de Megadeth, con muchas conexiones con otros álbumes de su trayectoria. Sin mirar a un futuro que no existe y recordando un pasado glorioso.


Diseño: Blake Armstrong

FICHA


LANZAMIENTO: Enero 2026
GRUPO: Megadeth
EN ACTIVO DESDE: 1983
TITULO:
Megadeth
PAIS: Estados Unidos
DISCOGRAFICA: Frontiers Music/BLKIIBLK Records
GENERO: Thrash Metal
FORMACION: Dave Mustaine (guitarra, voz), James LoMenzo (bajo), Dirk Verbeuren (batería), Teemu Mäntysaari (guitarra)
TEMAS: 01. Tipping Point, 02. I Don’t Care, 03. Hey, God?!, 04. Let There Be Shred, 05. Puppet Parade, 06. Another Bad Day, 07. Made to Kill, 08. Obey the Call, 09. I Am War, 10. The Last Note
Bonus track: 11 Ride the Lightning
VALORACION: 8,50/10




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